Uno de los principales objetivos de Oroviejo es recuperar el sabor de los platos de antaño, por ello, un horno de leña, de un barro característico de Pereruela (Zamora), es el idóneo para aportar al producto un ligero sabor a encina y una textura muy agradable, por su cocción lenta y tranquila. Asados como el cochinillo, el cordero, el cabrito, son protagonistas, pero comparten espacio con ahumados de chipirones, navajas, pulpo etc. Sin olvidar nuestras carnes rojas a la brasa de la Valmuza.
Nuestro horno de leña hace que nuestros asados sean diferentes y característicos, ya que estos hornos de barro alcanzan altas temperaturas y mantienen durante horas un calor constante que consigue que los productos se hagan lentamente y conserven al máximo sus propiedades nutritivas.
Oroviejo mantiene un equilibrio perfecto entre la cocina tradicional y la de vanguardia, uniéndose en la mayoría de los casos, pero también, manteniendo su propia personalidad cada una de ellas. Por eso, nuestros platos de asados en horno de leña siguen manteniendo esa imponente presencia que ofrece un lechazo o una ración de crujiente tostón sin olvidar la apreciada Jeta Salmantina (morro de cerdo) elaborada en nuestro horno de leña y siendo la mejor jeta de Salamanca sin ninguna duda.